
El partido promete decidirse en los minutos calientes. Girona anota el 31% de sus goles entre el 76’ y el 90’, tendencia que se combina con un historial favorable en Montilivi ante Mallorca: en los últimos 9 duelos en casa, 5 victorias, 3 empates y 1 derrota, con un 12-7 en goles. El marcador más repetido es el 1-0 para Girona, visto en tres ocasiones. La pasada temporada confirmó la pauta: 1-0 en Girona y 2-1 en Son Moix.
En el global, el cara a cara está igualado: 7 victorias por bando y 5 empates (20-20 en tantos). Sin embargo, el contexto apunta hacia Girona esta semana. Mallorca acumula 10 salidas sin ganar y su último triunfo a domicilio frente a Girona fue en 2020. Con ese telón de fondo, la combinación de fortaleza local y zarpazo final de Girona luce decisiva.
La clave táctica pasa por las franjas temporales. Mallorca concentra el 27% de sus goles entre el 61’ y el 75’, tramo ideal para golpear a la contra y en balón parado antes del arreón final de Girona. Si el choque llega igualado al último cuarto de hora, el favoritismo del conjunto catalán aumenta; si Mallorca golpea antes del 75’, el guion puede romperse.
Se perfila un duelo de pocos goles y márgenes mínimos, donde un detalle inclina la balanza. Los resultados más probables, según la historia reciente, son 1-0 o 1-1. Para Girona, es la ocasión de reforzar su autoridad en Montilivi; para Mallorca, romper su mala racha lejos de casa reequilibraría una rivalidad que, en términos globales, sigue siendo pareja.