La racha de 19 partidos sin perder de Ecuador se mide a un anfitrión en alza: Costa de Marfil llega con tres victorias seguidas y nueve partidos consecutivos marcando. Es el choque entre la resiliencia sostenida y un equipo que acelera su rendimiento, con una ligera ventaja estadística para los Elefantes.
En casa, Costa de Marfil promedia 1.8 goles por partido; Ecuador, a domicilio, apenas 0.67. En amistosos cerrados, el primer gol inclina el tablero. Los marfileños ganan el 50% de los primeros tiempos y, cuando se adelantan 1-0 en casa, rematan el triunfo en el 80% de los casos. En contraste, la muestra disponible indica que Ecuador no ha convertido un 0-1 visitante en victoria y no gana fuera cuando empieza 0-1 abajo, signos de que el estado del marcador pesa mucho en su rendimiento como visitante.
Aun así, subestimar a la Tri sería un error. Diecinueve duelos sin derrota hablan de solidez defensiva y temple competitivo, con cinco partidos seguidos viendo puerta. Aunque no generen volumen, suelen encontrar su momento. Se espera un plan de control y ritmo bajo para desactivar las transiciones marfileñas.
El tramo reciente (últimos cinco partidos) favorece a Costa de Marfil, que parece más fino en la ejecución. La primera media hora será clave: 50% de dominio inicial para el local frente al 40% del visitante eleva las opciones de que peguen primero. Si lo hacen, su 80% de cierre en casa puede ser definitivo; si golpea Ecuador, sus dificultades históricas para sentenciar fuera abren la puerta al empate.
Pronóstico: duelo parejo con ligera inclinación hacia el local. Costa de Marfil debería anotar, y Ecuador tiene herramientas para responder. Resultado más probable: triunfo marfileño o empate, por margen mínimo o 1-1.
Claves: continuidad del gol marfileño, solidez invicta de Ecuador fuera y el impacto del primer tanto.