
Federico Chiesa, extremo de Liverpool FC, ha reiterado que su futuro dependerá de jugar con regularidad y no cierra la puerta a un regreso a la Serie A, con Juventus Turin nuevamente interesado. En declaraciones a Gazzetta dello Sport, el italiano fue franco sobre dos temporadas difíciles en Anfield y la falta de minutos desde inicios de 2026. Subrayó su buena relación con Liverpool FC y recordó que en enero el club y el entonces técnico Arne Slot le impidieron salir por razones de plantilla. Las conversaciones con Juventus Turin no prosperaron, pero su postura sigue intacta: quiere jugar.
“He jugado muy poco desde el inicio de 2026”, dijo Chiesa. “Tengo una gran relación con Liverpool. En enero, el club y Slot me dijeron que no podía irme; me necesitaban. Lo entendí. Se habla mucho de Liverpool; el año pasado me ayudó a ganar la Premier League. Me informaron, pero las negociaciones con la Juve no llegaron a buen puerto. Quiero jugar. Si no encuentro continuidad en la Premier League, tendré que mirar a otro lado. Iré a la gira en EE UU, luego hablaré con el club y con el nuevo entrenador, Iraola, y veremos. Estoy abierto a todo; lo importante es jugar. Estoy listo para pelear por un puesto, en cualquier sitio.”
En Italia, el interés de Juventus Turin se considera de largo recorrido. Un director deportivo llegó a reconocer públicamente la admiración por Chiesa y afirmó: “No lo ocultamos”. Esa frase reavivó la especulación sobre un posible regreso a la Serie A si en Liverpool FC concluyen que los minutos volverán a ser escasos en Anfield.
Desde el punto de vista deportivo, la clave es el encaje y la oportunidad. En Liverpool FC, los extremos compiten ferozmente bajo distintas pizarras, con rotaciones y alta intensidad. El perfil de Chiesa —conducción directa, uno contra uno y velocidad en transiciones— resulta atractivo, pero no se ha traducido en una racha de titularidades. En Juventus Turin, la vía puede parecer más despejada si el proyecto prioriza amplitud y contragolpes en Serie A, donde el italiano ya se mostró diferencial.
El calendario será crucial. Chiesa viajará a la gira por Estados Unidos con Liverpool FC y mantendrá sus primeras charlas con el nuevo técnico, Iraola, para definir su rol. Una evaluación rápida y honesta marcará el resto del mercado: renovada batalla por minutos en Merseyside o un movimiento pragmático para hallar estabilidad. La economía de la operación, la estructura contractual y la planificación de la plantilla del Liverpool FC condicionarán cualquier negociación.
Por ahora, todas las partes mantienen abierta la comunicación. El mensaje de Chiesa es claro y respetuoso: valora a Liverpool FC, pero su carrera depende del tiempo de juego. Con Juventus Turin atento y otros clubes de Serie A en guardia, las próximas semanas —especialmente tras la gira— deberían arrojar luz sobre su futuro.