El Mundial 2026 comenzó con una dosis de intensidad. México, anfitrión, derrotó 2-0 a Sudáfrica en un estreno agitado que terminó con 19 futbolistas sobre el césped. Julián Quiñones y Raúl Jiménez marcaron los goles del triunfo, mientras que las expulsiones de Sphephelo Sithole, Themba Zwane y César Montes encendieron el tramo final.
El Tricolor impuso condiciones desde el inicio. A los pocos minutos, Raúl Jiménez conectó una volea potente dentro del área que exigió una estirada a Ronwen Williams. La mejor aproximación sudafricana en la primera parte llegó al 35’, con un cabezazo cruzado de Lyle Foster que se fue apenas desviado. México, sin embargo, gobernó la posesión y el territorio, forzando errores con presión alta y amplitud por bandas.
Las ocasiones se multiplicaron: Jiménez rozó el gol al peinar un centro cerrado y Williams volvió a responder. Quiñones estrelló un remate en el poste con la portería a su merced y Brian Gutiérrez tiró desviado. Finalmente, la insistencia tuvo premio: Quiñones abrió el marcador antes del descanso empujando desde corta distancia tras otra oleada ofensiva local.
El segundo tiempo cambió de guion tras la roja a Sithole, que dejó a Sudáfrica con 10. La grada se impacientó cuando México no aprovechaba su superioridad, pero la calma llegó con el 2-0: Roberto Alvarado lanzó un centro envenenado y Raúl Jiménez, con un testarazo picado, firmó su primer gol mundialista para sentenciar.
El cierre fue volcánico. Zwane fue expulsado tras revisión del VAR por un golpe con el brazo al rostro de un rival, y México también se quedó con uno menos cuando César Montes vio la roja por impedir una ocasión manifiesta. Nada alteró el desenlace: victoria sólida, control del ritmo y un inicio que refuerza la candidatura del anfitrión.
México mostró presión agresiva, amplitud y pegada; Williams evitó un marcador más amplio. Sudáfrica, valiente al contragolpe, careció de precisión. Un estreno convincente para el Tricolor, con la salvedad de la roja a Montes.